domingo, 9 de julio de 2017

Hablemos de los que nos une a todos/as


Hablemos, siempre desde la base de la confianza mutua. Reconozcamos que son más nuestras similitudes que nuestras diferencias. Logremos, primero a través de la palabra para seguir con los hechos, sentirnos cercanos los unos a los otros desde la base de proyectos comunes que sean fuente de aprendizaje humano, profesional. No podemos crecer desde una perspectiva aislada, con meras acciones individuales: debemos sentirnos, en nuestro singladura vital y profesional, apoyados, reconocidos y nada mejor que ello ocurra desde la base de la afectividad sentida y sincera, que impregne, día a día, nuestro trabajo diario. No parece tan díficil: solo hace falta un poco de confianza y de respeto mutuo. La cena que tuve el honor de compartir, el jueves 06 de julio de 2017 con no pocas personas a las que conozco y que tienen toda mi admiración, así como otras a las que iré conociendo es ejemplo de ello. Seguiremos creciendo juntos, todos, mientras aprendemos los unos de los otros, porque si bien los contextos profesionales son muy distintos, los objetivos que perseguimos son los mismos. Y sobre todo, porque creemos en lo que hacemos y porque la sensibilidad, durante la cena, reinó en todos nuestros gestos, en nuestras palabras, que inundaron de emoción esos momentos inolvidables que transcurrieron entre ricas viandas, en una absoluta identificación de ideales, deseos y apuestas por un futuro por el que apostamos todos. Ciertamente, nada como sentirse bien acompañado, a diario, incluso cuando las dificultades pugnan por abrirse paso. Mi frase característica: lo importante no son los problemas; lo importante son las soluciones. Un brindis estival por todos los que estuvimos en esa cena inolvidable.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El sueño del guerrero

El guerrero descabalga muy lentamente, deposita con pereza su escudo, sus armas en el suelo y como un ritual, procede a quitarse una arma...