jueves, 17 de noviembre de 2016

Resistiré

A ti, que me lees. Y a ti, que lo harás algún día. Si sientes que te asfixias, entre manos de sujetos injustos; si algunos amargaron tus noches, deteriorando sus días; si otros, culpables por saberse culpables, han intentando contagiarte de ira. A ti, cuya luz no puede cejar de iluminarnos a los demás, sigue teniendo fortaleza, no queremos quedarnos a oscuras. A ti, que desprendes naturaleza y libertad, vuelve a regalarnos jazmines que nos traigan recuerdos de primaveras. Y deja que te acompañe, ahora y siempre, en ese camino que tus pies han abierto, en cuyos arboles florecen las tiernas promesas de un presente que sonríe abiertamente al futuro. Y cuando llegemos al mar, no dejemos de dar brazadas, desafiando a las olas y al mundo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Maternidad

Me contaron una historia: una mujer, madre soltera, fue acogida en una institución benéfica. En aquel tiempo, lo peor que le podía ocurri...