domingo, 11 de septiembre de 2016

Olor a paella recién hecha;brisa de domingo, que se filtra discretamente rozando los visillos y acaricia mis poros; bienestar? quizás, pero qué díficil armonizarlos con la cotidianeidad y sus altibajos, cuando éstos últimos se convierten en una obsesión. Humanidad, simplemente, sin que sirva de consuelo. Estamos hechos del material con el que se forjan los sueños. Ojalá los vivieramos intensamente, cada día, sustituyendo a éstos por los temores surgido de nuestros temores, surgidos de nuestros temores..... Alguien me dijo que para vivir, sólo hay que gozar, pero con al menos un ápice de responsabilidad. Le joie de vivre, en definitiva. Si es cierto que reflejamos lo que sentimos, sin duda una máxima más que sabia. Intentemos que cobre sentido y lugar, en este blog, sin saber su destino, ni su forma, ni sus propósitos. Pero gocemos, en definitiva. Bienvenidos, bienvenidas.

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